Guía · Marco legal

    Ley de Cambio Climático y Transición Energética en España

    Una lectura del marco legal (Ley 7/2021) que está detrás de los cierres industriales, las voladuras de chimeneas y el despliegue de renovables que recorre el proyecto fotográfico de Álvaro Ybarra Zavala.

    Qué es la Ley de Cambio Climático y Transición Energética

    La Ley 7/2021, de 20 de mayo, de Cambio Climático y Transición Energética es la primera norma con rango de ley en España que articula, de forma integral, la respuesta del país al cambio climático y el camino hacia la neutralidad climática. Su aprobación trasladó al ordenamiento jurídico español los compromisos del Acuerdo de París y el marco europeo del Pacto Verde Europeo (European Green Deal).

    La ley no es un texto aislado: es la columna vertebral sobre la que se sostienen los cierres de centrales térmicas de carbón, el despliegue masivo de renovables, la transformación de la movilidad y los planes de transición justa que han redibujado comarcas mineras y cuencas industriales como las que documenta el proyecto fotográfico de Álvaro Ybarra Zavala.

    Objetivos de reducción de emisiones a 2030 y 2050

    La ley fija objetivos vinculantes para España: reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del conjunto de la economía en, al menos, un 23 % en 2030 respecto a 1990, alcanzar un sistema eléctrico 100 % renovable en 2050 y lograr la neutralidad climática no más tarde de ese mismo año.

    En el horizonte 2030 se exige además que las energías renovables representen al menos un 42 % del consumo final de energía, que la electricidad de origen renovable suponga al menos un 74 % de la generación y que la eficiencia energética mejore en, como mínimo, un 39,5 % respecto al escenario tendencial.

    Cierre del carbón y fin de los hidrocarburos

    La ley consolida la salida del carbón como combustible de generación eléctrica y prohíbe nuevas autorizaciones de exploración, investigación y explotación de hidrocarburos en todo el territorio nacional, incluidas las técnicas de fractura hidráulica (fracking). También se cierra la puerta a nuevas concesiones de extracción de minerales radiactivos.

    Las grandes voladuras de chimeneas y torres de refrigeración de plantas como Compostilla, As Pontes o Andorra son la cara visible de este mandato legal: instalaciones operativas durante décadas que han cesado actividad para dar paso a parques renovables, plantas de hidrógeno verde o nuevos usos industriales.

    Renovables, autoconsumo y almacenamiento

    La norma establece un marco estable para acelerar el despliegue de energías renovables, simplificar la tramitación de proyectos y reforzar el autoconsumo. Cada Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) concreta los volúmenes de potencia solar, eólica, hidráulica, biomasa e hidrógeno renovable que deben instalarse en cada periodo.

    El almacenamiento energético, las redes inteligentes y la interconexión eléctrica se reconocen como infraestructuras estratégicas para integrar una generación cada vez más distribuida y variable, condición necesaria para alcanzar el sistema eléctrico 100 % renovable.

    Movilidad sin emisiones y ciudades

    Desde 2040 no podrán matricularse en España turismos ni vehículos comerciales ligeros con emisiones directas de CO₂. Los municipios de más de 50.000 habitantes (y los de más de 20.000 con alta contaminación) deben aprobar Zonas de Bajas Emisiones para reducir el tráfico más contaminante en sus cascos urbanos.

    La ley también exige planes de despliegue de infraestructura de recarga eléctrica en estaciones de servicio, grandes aparcamientos y nuevos edificios, así como el impulso del transporte público electrificado.

    Transición justa: el papel de las comarcas mineras

    Uno de los ejes más singulares de la ley es la Estrategia de Transición Justa y los Convenios de Transición Justa, instrumentos que acompañan a los territorios afectados por el cierre de minas, centrales térmicas y centrales nucleares. Su objetivo es preservar el empleo, atraer nueva actividad económica y mantener la cohesión social en comarcas que durante décadas dependieron de una sola industria.

    Estos convenios son el contrapunto humano de las imágenes recogidas en El Legado que Seremos: la chimenea que cae no es solo un hito ambiental, también es el final de un modo de vida que la ley intenta reconducir mediante formación, ayudas a la inversión y planes específicos por cuenca.

    Gobernanza: PNIEC, Estrategia a Largo Plazo y Comité de Expertos

    La ley se apoya en tres herramientas de planificación: el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) con horizonte 2030, la Estrategia de Descarbonización a Largo Plazo a 2050 y los Planes Nacionales de Adaptación al Cambio Climático. Estos instrumentos se revisan periódicamente para ajustarse a la ciencia y a los compromisos europeos.

    Se crea además el Comité de Personas Expertas de Cambio Climático y Transición Energética, un órgano independiente encargado de evaluar y formular recomendaciones sobre políticas y medidas climáticas, cuyos informes se elevan al Congreso de los Diputados.

    Por qué importa para entender el proyecto fotográfico

    Las voladuras, los paisajes industriales en desmantelamiento, los nuevos parques solares y eólicos y las comarcas en reconversión que recorre el trabajo de Álvaro Ybarra Zavala son consecuencia directa de este marco legal. Conocer la Ley 7/2021 ayuda a leer las imágenes no solo como documento estético, sino como crónica de una transformación impuesta por compromisos climáticos internacionales y traducida a la realidad española por una norma concreta.

    El Legado que Seremos dialoga con esta ley: muestra el coste, la oportunidad y la memoria de una transición energética que está ocurriendo, ahora, en el territorio.