
¿Va a subir el precio de la luz por la guerra en Irán?
La situación internacional vuelve a poner el foco en el mercado energético. La guerra en Irán está generando tensiones en el mercado del gas, lo que podría encarecer la factura eléctrica de los hogares con tarifa regulada en España. Más de ocho millones de hogares están acogidos al PVPC, la tarifa que actualiza su precio en función del mercado eléctrico cada día.
Desde el 1 de enero de 2026, una nueva metodología para calcular la tarifa regulada combina un 45% del precio procedente del mercado diario y un 55% de mercados a plazo. Este sistema híbrido reduce considerablemente la volatilidad: más de la mitad del precio deja de depender de las oscilaciones del gas y se apoya en señales más estables de los mercados futuros.
España no depende directamente de Irán para su suministro energético, pero sí forma parte de un mercado global. En 2025, España importó gas principalmente desde Argelia (34,6%), Estados Unidos (30%), Rusia (11,5%) y Nigeria (7,3%). Aunque Irán no forma parte destacada del suministro español, sí influye en un punto crítico: el Estrecho de Ormuz, por donde circula una parte esencial del comercio mundial de petróleo y gas.
El sistema eléctrico español funciona mediante un sistema marginalista: la última tecnología en entrar — habitualmente los ciclos combinados que utilizan gas natural — determina el precio final para todas las demás. Así, cuando sube el precio del gas, sube el precio de la electricidad, incluso aunque gran parte de la energía provenga de fuentes renovables o de la nuclear.
La crisis energética derivada de la invasión de Ucrania en 2022 evidenció lo sensibles que pueden ser los precios a las tensiones internacionales. La solución estructural a largo plazo es clara: más energías renovables, más almacenamiento y una menor dependencia del gas natural como tecnología de respaldo del sistema eléctrico.
Fuente: Endesa — La cara e / Sector energético