
¿España depende del exterior para cubrir la demanda de electricidad?
España sigue dependiendo del exterior para una parte de la energía que consume, pero su electricidad es mayoritariamente de origen interno. Si ponemos el foco en la generación eléctrica, la respuesta es más matizada y esperanzadora que en el conjunto del sistema energético. En 2024, la producción renovable creció un 10,3% hasta alcanzar 148.999 GWh y representó el 56,8% del mix nacional.
En 2024, España exportó más electricidad de la que importó por tercer año consecutivo: 25.808 GWh exportados frente a 15.631 GWh importados. Con una demanda anual de 248.811 GWh, esto implica que el 94% de la electricidad consumida en España fue de origen nacional.
España aún necesita importar combustibles fósiles, especialmente gas natural, para que las centrales de ciclo combinado cubran picos de demanda o compensen la variabilidad de las renovables. La dependencia energética global española fue del 68,4% en 2024, una de las cifras más bajas desde 2020. Pero este valor incluye todo tipo de energía, no solo la electricidad.
El peso creciente de la producción autóctona tiene tres implicaciones clave: menor vulnerabilidad geopolítica (las renovables no están expuestas a tensiones internacionales), mayor estabilidad de precios eléctricos (al no depender de combustibles importados) y seguridad de suministro gracias a la diversificación tecnológica.
Según datos comparables de Eurostat y REE, en 2024 la electricidad renovable alcanzó el 56,8% en España, frente al 48,4% de media en los países de ENTSOE. La cuota de generación baja en carbono (renovables + nuclear) se sitúa por encima de la media europea y acerca a España a los objetivos de descarbonización.
Fuente: Endesa — La cara e / Sector energético