
Independencia energética: del 73% al 50% de dependencia exterior
Uno de los principales avances del PNIEC actualizado es el aumento de la independencia energética. España prevé incrementar la producción de energía autóctona hasta el 50% del total, frente al 27% de 2019, reduciendo drásticamente la vulnerabilidad ante crisis geopolíticas.
El cambio geopolítico derivado de la guerra en Ucrania (REPowerEU) ha acelerado la urgencia de esta transformación. La dependencia de combustibles fósiles importados no solo supone un riesgo económico, sino una debilidad estratégica que la transición energética corrige.
El ahorro previsto en importaciones de combustibles fósiles asciende a 86.750 millones de euros durante todo el período del plan, recursos que se reinvierten en la economía nacional, generando un ciclo virtuoso de inversión y empleo local.
El 37% de la inversión total de 308.000 millones se destinará a energías renovables, el 28% a ahorro y eficiencia, el 17% a redes energéticas y el 17% a la electrificación de la economía, configurando un sistema energético diversificado y resiliente.
España se sitúa entre los principales receptores globales de proyectos greenfield y es el primero de la UE, atrayendo inversión industrial gracias a la competitividad de su energía renovable y la estabilidad de su marco regulatorio.
Fuente: PNIEC 2024 — Ministerio para la Transición Ecológica